Si tienes un pequeño negocio, estoy segura que eres de los que les gustan los desafíos. Pero ¿eres de los que vive al día? Atrévete a soñar en el futuro de tu micro, pequeña o mediana empresa y convierte en realidad tus sueños.

 Si eres de los que vives al día te invito a salir de ese círculo, soñar no cuesta nada, sin embargo, los sueños pueden ser las metas a la que quieres que tu negocio se aproxime. Anda, pregúntate  qué es lo que quieres para tu negocio.

Te exhorto primero, identificar cuáles son tus problemas actuales; y qué  tienes que hacer para resolverlos. Algunos los podrás resolver con pequeños cambios, otros tendrás que hacer un mayor esfuerzo, tal vez requieras de apoyos externos, o de nuevos compromisos, o de nuevas inversiones. Pero te aseguro que Roma no se construyó en un día, y si todos los días haces algo para mejorar, cuando te des cuenta tu empresa ha cambiado.

Te recomiendo que  hagas planes de metas para el corto plazo, es decir, éstas que puedes lograr en menor tiempo. Aquellas que puedes lograr  con sólo  reorganizar algunas cosas, hacer pequeños cambios, modificar algunas actitudes, hacer pequeñas inversiones. No trates de ser muy ambicioso en ésta etapa, ya que estas empezando a ordenarte, y cualquier resultado positivo, te podrá llevar a otro.

Por ejemplo, planea cúales son las metas de ventas que quieres para éste mes o para el próximo. Revisa, cuál ha sido tu historial de venta, en este año, y el mes similar de otros años anteriores, con estos datos puedes darte una  idea para fijar una nueva  meta. 

Una vea definidas las metas, preguntate qué es lo que requieres hacer para poder cumplirla. La respuesta puede tener varias variables, por ejemplo, necesitas más clientes, o requieres de mayor producto para la venta, o tal vez necesites más dinero. Cuestiona qué es lo que puedes hacer en éste mes para  llegar a ésta meta, y haz lo que esté a tu alcance en este momento.

Es importante, que ésta meta no  sea sólo  tuya, compártela con tus empleados, y estimúlalos a obtenerla, si ellos se sienten parte de ésta meta, tal vez se comprometerán con su esfuerzo y  hasta la hagan suya.

Parece fácil, pero en realidad puede no serlo, sin embargo, ya estas marcando una diferencia fundamental, ahora sabes hacia donde quieres que vaya tu micro, pequeña o mediana empresa en este mes. Así lo puedes seguir haciendo mes con mes. Y después año con año, y así sucesivamente.

Tal vez, te parezca que todo esto es muy evidente, pero aunque no lo creas si tú no tienes claro hacia dónde vas, el resto de tu equipo lo tendrá aún menos claro.  Y cómo pretendes salir adelante si en tu negocio nadie sabe a dónde va?

Una vez que sabes cuáles son  tus metas para el corto plazo, empieza a definir  las que quieres para el mediano plazo (uno, dos o tres años);y luego las que quieres para un periodo aún más largo, es decir, para varios años más, y es  aquí  donde puedes  incluir tus sueños. Si eres un soñador  y eres emprendedor también puedes ser capaz de construir tus sueños; capaz de desarrollar las habilidades necesarias para convertirlos en realidad, y te aseguro que eso es lo que puede pasar, o al menos obtener resultados que se le puedan parecer. 

Te recomiendo que camines por pasos. Para cada una de tus metas, elabora un plan de acción, es decir, qué tienes que hacer, qué tienes que cambiar, qué necesitas para lograrlo. Escribe todo, no dejes de lado lo más obvio, todo es importante. Pregúntate qué quieres, cómo lo vas a lograr, cuándo lo vas obtener, dónde lo vas a buscar, quién lo va hacer, qué necesitas para lograrlo.

Te propongo que vayas haciendo tu lista de necesidades y actividades que requieres para alcanzar tu meta, agrúpalas por temas: clientes, promoción, personal, equipo, inventario, finanzas, transporte, etc.  

Una vez que tengas tu lista de metas, agrúpalas también por prioridades y por el tiempo en que puedes cumplirlas.  Ve abarcando de las más fáciles a las que necesitan de mayor esfuerzo. Escribe todo, y ve poniendo fecha a cada una, diseña las actividades que requieres y las necesidad qué debes cubrir. Cada actividad a su vez, tendrá una fecha de cumplimiento y un responsable de llevarla a cabo, así como de un supervisor de misma. 

Al menos una vez a la semana, te sugiero hacer la revisión de los avances. Te darás cuenta que tendrás que ser flexible, la realidad es distinta a tus planes, sin embargo, te dará la certeza que con ésto estas modificando tu ir al día. Vamos te invitó a intentarlo, y te aseguro que al menos tendrás la seguridad  que eres tú el que lleva el timón de tu pequeño negocio.

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Eréndira Hernández