Eres de los que comete el error de concentrar absolutamente todo en tu negocio, Has notado que tu espalda se encorva. Ten cuidado, estas cargando demasiado, más de lo que seguramente quieres. Tal vez al principio, esto era lo natural, ya que todo negocio que inicia requiere de mucha dedicación y atención, pero llega un momento en que las responsabilidades se convierten en un peso, tu negocio ha crecido y tú sigues respondiendo de igual forma que al principio, cuando las condiciones han cambiado; pero y cómo salir de ello sin perder el poder en tu empresa, ahora te doy algunas ideas que podrán ayudarte.

1.- Cuando tu empresa cambia, tú también debieras cambiar, al inicio es justificable que te dediques a todo, pero con el tiempo es mejor que vayas delegando algunas funciones en otros. Empieza a identificar las actividades de rutina, elabora una guía en donde incluyas todo, es decir, desde lo más obvio, enumera los pasos desde el uno hasta la conclusión de la actividad. En tu guía incluye, no sólo la actividad, sino las herramientas que utilizas para poder desarrollarla, esto es archivos, papeles, equipo, etc. Cuando termines tu guía muéstrasela alguien que no está involucrado en lo que haces, esta es una forma efectiva de probar que se entiende, y que ésta completa.

2.- Dependiendo de las posibilidades de tu empresa, tendrías que heredar algunas de las actividades rutinarias primero, y luego poco a poco otras adicionales a otra persona, pero cuál es el mejor perfil para que alguien más lo haga. De entrada, también tendrías que diseñar el perfil ideal de la persona que quisieras, primero elabora tu carta a santa Claus, y luego reajústala a lo posible, lo ideal puede ser imposible, pero te da idea de lo que quieres. Te sugiero que busques una persona que de preferencia tenga experiencia en puestos similares, esto te ayuda en la parte técnica, pero también busca en su perfil que sea una persona que pueda ser multifuncional, es decir, que tenga la posibilidad de cubrir varias funciones, si tu lo has hecho por mucho tiempo, debe haber alguien en el mercado laboral que también esté dispuesto a hacerlo. Debieras poner tu mirada en esas personas que son proactivas.

3.- Si aún no tienes las condiciones de contratar a una persona con experiencia, nunca descartes a los novatos, tú en algún momento también lo fuiste, tal vez te va llevar más tiempo capacitarlo, pero ten la certeza que aprenderá tal y como le enseñes. Los jóvenes tienen mucho potencial, busca uno que cubra un mínimo de tus requerimientos, y dedicale mucho tiempo a su capacitación, el tiempo te lo recompensará, explota su potencial. Si tu guía de actividades es clara y precisa para él o ella será un muy fácil y un buen comienzo.

4.- Otra opción, para delegar puede ser una persona mayor, que busca seguir activo y requiere de ingreso y de actividad que le dé vida, es decir, las personas mayores también son una buena opción, y tienen la ventaja que saben de responsabilidad, sus criterios de decisión pueden ser enriquecidos con su experiencia, Tal vez, no necesites personas de tiempo completos, y ellos pueden trabajar por horas, muchos de ellos son vitales y aún pueden dar mucho al mundo. Recuerda lo que dice el dicho, “más sabe el diablo por viejo que por diablo”.

5.- La comunicación es vital, nunca cortes la comunicación con tu personal, respétalos y siempre dales su lugar, escúchalos seguramente pueden aportar mucho, dos cabezas piensan mejor que una. Eso sí establece límites, tú sigues siendo el jefe, pero hay de jefes a jefes. Gana su confianza, y genera un ambiente positivo en tu empresa, las tensiones en la comunicación bloquean y no ayudan. Cuando el personal se siente contento en su empresa, su productividad aumenta. No se trata de crear un club de amigos en tu empresa, se trata de crear un ambiente sano de convivencia, son muchas horas juntas para no llevarse bien, forma un equipo.

6.- Nunca, pero nunca dejes de supervisar, no te confíes, el mundo está lleno de errores que de haberse detectado a tiempo, hubieran ahorrado tiempo y dinero, pero como él hubiera no existe, es mejor que en el presente establezcas mecanismos para revisar y supervisar cotidianamente los trabajos de tus empleados. No necesitas revisar al 100%, has revisiones aleatorias del 20% del trabajo, eso te puede garantizar hasta el 80% de la supervisión de todo el trabajo.

Recuerda que iguales acciones, lleva a iguales resultados; los descubrimientos se dan cuando se hacen cosas distintas, y tal vez una de ellas se vuelva exitosa. Eso mismo pasa en tu empresa, si las condiciones cambian, tú también debieras cambiar. Tu empresa ha crecido y tú sigues concentrando absolutamente todo, ve dejando algunas de tus responsabilidades en otros, y sigue presente en todo, sí actúas inteligentemente y de forma sana  puedes lograr delegar sin perder el poder de la empresa, y con ello bajarle a tu carga, con ello podrás darle calidad a tu tiempo y empezar a dedicar más tiempo a los asuntos delicados y sustantivos de tu empresa, y dejar la rutina en la espalda de otros.  Si estas en los inicios de tu empresa, empieza considerando que algún día tendrás que delegar, es el momento de ir definiendo el cómo.     Si te gusta este artículo compártelo, si tienes preguntas, dudas, comentarios y/o observaciones, te invito a hacerlos, en el blog de http://pymedetreza.com/blog