Eres él o la jefa de tu pequeño negocio y las instrucciones que das a tus empleados no se llevan a cabo o se hacen incompletas. Dar instrucciones es un arte, por lo que ser   jefe/jefa no significa que posees la habilidad para dar instrucciones.  Aquí te doy algunos tips para que tus instrucciones se cumplan en tiempo y forma.

Primero.- Tus instrucciones deben ser claras y precisas. Cuando le solicites a uno de tus empleados que realice una actividad, siempre especifica exactamente lo que quieres, como lo quieres, que resultados esperas.  Asegúrate que tu empleado tenga claro lo que estás ordenando, tal vez, puedas hacer que repita la instrucción que acabas de dar, a modo de tener la certeza que la instrucción es clara, y que no quedan dudas.

Segundo.- Siempre especifica lo que esperas de tu empleado. Si tu empleado sabe que esperas de él, sentirá un mayor compromiso en realizar su trabajo. También tendrá la certeza de ser observado y evaluado; y como consecuencia su desempeño podría ser eficiente y eficaz.

Establece el tiempo que esperas se realice tus instrucciones. Si la actividad a desarrollar requiere de un periodo, ya sea medio o largo, marca metas pequeñas y un cronograma de actividades, que indique como quieres que se avance.

Tercero.- Para llevar a cabo las instrucciones, asegúrate que tu empleado tenga a su alcance todos los medios que requiere para cumplir. Dependiendo de la naturaleza de tu orden, tal vez requiera de material o equipo, de algún conocimiento específico, o de experiencia, o un presupuesto, etc.  Sería conveniente que tu empleado se sienta involucrado en el asunto, sino es así, da pequeños argumentos que den contexto a tu instrucción.

Cuarto.- Si tus instrucciones son transmitidas por escrito, ya sea en memorándums, o mensajes electrónicos, es mucho mejor, ya que dejas constancia de tu solicitud.  Así también, ambos tendrán el asunto entre sus pendientes, y siempre podrán recordarlo. De otra forma, tus ordenes se pueden perder en el aire.  Si por la naturaleza de tu instrucción, no es posible darla por escrito; tú sí debieras llevar el registro de esas instrucciones, el hecho de hacerlo, implica que a ti no se te va a olvidar.

Quinto.- Siempre da seguimiento del avance de tu requerimiento. Al llevar un registro de tus instrucciones, ya sea en un libreta que lleves siempre contigo, o por algún medio electrónico a tu alcance, significa que tú siempre tienes el control. Nunca des una instrucción, si a ésta no le haces su seguimiento. Hacerlo, es dejarla al libre albedrio de tu empleado, tanto la forma de actuar, como el tiempo de realización, que puede no ser lo que tu esperas como resultado.

Si no te es posible hacer el seguimiento directo, lo puedes controlar de forma indirecta, a través de un tercero, quien se encargará de llevar el seguimiento directo.  Es decir, debieras delegar en jefes intermedios o supervisores, quienes te reporten directamente a ti los resultados alcanzados, así como los pormenores del caso que sea necesario destacar.

Sexto.- Al recibir el resultado, procura realizar algún comentario. Éste puede ser de beneplácito por el resultado o la forma que se actuó; o de desaprobación, porque los resultados no fueron los óptimos,  ya sea porque aunque los resultados fueron satisfactorios, la forma de actuar no lo fue; o no se hizo el suficiente esfuerzo para cumplir a cabalidad. Como quiera que sea siempre se asertivo, esto te ayudará a generar  tu  autoridad ante  tus empleados, además podrás construir el camino para tener lazos de confianza con tu personal.

Te recomiendo que sí  sigues estos pasos simples,  te aseguro que las instrucciones en tu pequeña o mediana empresa se cumplirán y por tanto llegarán a un resultado lo mas cercano a lo esperado. Además que tendrás el control y dirección sobre las acciones de tu pequeño negocio. Y en la medida que tú estés presente en los resultados, ya sea directa o indirectamente, también podrás sentar las bases para que en el futuro las acciones se transformen de cantidad en calidad.