Le has invertido tiempo, dinero y esfuerzo a tu negocio, y al fin de mes todos cobran menos tu. ¿Crees que por ser dueño del negocio tú no debes cobrar al fin de mes al igual que tus empleados?  Te tengo una noticia. Tú al igual que cualquiera de tus empleados mereces tener un salario, y cobrar al mismos tiempo que lo hacen tus empleados. De otra forma, estas regalando tu trabajo.

Si te pregunto ¿cuándo cobras tu salario? Tal vez me podrías contestar, al igual que una buena parte de empresarios:”Yo soy el dueño de la empresa, cuando quiera puedo tomar lo que necesito, sólo abro el cajón y saco él dinero que necesito”.

Te tengo una noticia, el salario es la recompensa por tu tiempo y esfuerzo. Tu al igual que tus empleados, te dedicas a tu negocio, por lo que no cobrar un salario implica que no le das valor a tu trabajo; y en adición ésta práctica te puede llevar a la ruina.

¿Por qué a la ruina? Porque puedes estar tomando mayor dinero del que tú propio negocio te puede dar; y yo preguntaría, cuál es el criterio para tomar dinero de la empresa, y cómo controlas estas salidas de dinero.  No confundas tu salario con las ganancias o utilidades, a las que tienes derecho por la inversión de tu capital en la empresa. Si en verdad quieres un negocio exitoso, las utilidades deberás disponer de ellas, una vez que tengas los resultados financieros anuales de tu empresa.

Además, si no has incluido tu sueldo en los gastos, las cifras de tu negocio se distorsionan, ya que no estás tomando en cuenta todos los gastos (tu salario), y por consiguiente no lo estas incluyendo en los costos de tus productos o servicios. Consulta con tu contador, y de acuerdo a la naturaleza de tu negocio, hasta puedes encontrar beneficios fiscales.

Qué hacer. Te recomiendo elaborar una lista de tus necesidades básicas y de las complementarias, anota todo. Una vez terminada, analiza si tu pequeño  negocio puede cubrir todas tus necesidades enlistadas. De acuerdo a tu respuesta, asígnate un sueldo fijo, aunque éste sea el mínimo para cubrir tus necesidades básicas. Con ello, además de ir ordenando tu negocio pyme, tú también te disciplinas y te ajustas a la realidad de tu micri, pequeña o mediana empresa. En conclusión, separa tus gastos personales de los gastos de tu negocio.

Parte de tu reto es poder cubrir todas tus necesidades. Y ello depende de varias circunstancias, entre ellas el grado de madurez de tu pequeño negocio. Si por el tamaño de tu negocio no es capaz de ofrecerte un sueldo fijo, tendrás que buscar un ingreso adicional, para no descapitalizar tu pequeña empresa.  Busca tus  ingresos realizando promociones o paquetes especiales que sean exclusivamente para pagar tu sueldo. O bien si esto no es posible, búscalo fuera de ésta empresa, y espera a que tu propio negocio madure o salga de la mala situación para poder cubrir tus necesidades.

Tal vez tu pyme, aún no ha madurado lo suficiente. Recuerda que un negocio, requiere de tiempo para madurar y poder cubrir todos sus gastos. Un negocio es difícil que pueda cubrir todos sus gastos en su etapa inicial de uno o dos años; así que construye un plan “B”.  No te espantes ésto es natural, sabías que hay muchos pequeños negocios que llegan a la quiebra, por la constante fuga de dinero realizada por sus propios dueños. Si eres disciplinado, y llevas tu negocio con orden y control, es decir, si tienes una empresa sana, al menos en el mediano plazo tu propio negocio será capaz de compensarte al 100%, no sólo tu sueldo básico, sino también el complementario, además de poder proporcionarte utilidades.

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